domingo, 27 de julio de 2008

Fetiches cibernéticos (parte 1)

Buen día, mis queridos parroquianos. Hoy me siento lo suficientemente viril como para escribir un par de sandeces. Fíjese usted que, mientras navego por las turbias mareas cibernéticas, a cada rato me topo con sitios que no hacen más que provocar que mi diafragma atente contra mi caja toráxica. Hablo de los blogs que se encargan de desplegar retazos de literatura -o, en su mayoría, seudo literatura- que, en su vano intento de mostrar al mundo los iluminado que es su autor, solo me provocan un tierno ja-ja-ja.

No obstante, mis queridos colegas de la red, no es su aportación binaria -al menos, no del todo- lo que hace que mis gónadas pierdan la potencia que un jabalí necesita para ejercer su dominio en la manada. No. Los que me provocan la necesidad de engullir carbón hasta exhalar fuego por el ombligo son los publicanos y fariseos dizque poetas que se reúnen a vomitar estúpidas maravillas de lo que le pareció lo que acaban de leer. Por favor, póngase en mi situación por un segundo: he ingresado a un blog que me presenta un poema hermoso de autoría de quien lo publicó, para luego toparme con comentarios como: "Me parece excelente lo que quieres decir con esto, tienes una forma increíble de ver el mundo y deberíamos aprender de vos", "esto, si uno lo analiza bien, da miedo", "sin duda alguna, el mejor poema que has publicado :D!!!" (este último comentario me parece harto gracioso, pues las estadísticas me dicen que el mismo individuo ha publicado la misma lambisconería para cada entrada que le haya gustado).

No crea que me he quedado estancado en los simples -pinches- comentarios. He ido un poco más allá al investigar el porqué de estas ladillas "pixeleadas", y he llegado a la conclusión de que estas personas comentan por los siguientes motivos:

1) Porque de verdad les gustó el poema y quieren dar sus felicitaciones al autor.
2) Porque buscan que otra gente visite sus blogs.
3) Porque son lambiscones.
4) Porque creen que, llevándose con el autor de blog, tendrán más caché virtual.
5) Porque el autor es miembro de un grupo cerrado de "camaradas" cuyo propósito es hacerla de Cervantes con su Don Quijote.
7) Porque no pueden dejar pasar la oportunidad de pasar de "talegones".
6) Porque Dios lo quiere.


De las cinco propuestas que he zampado anteriormente, la que tolero es la número uno. Ahora bien, usted pensará que defiendo esa puesto que conlleva una alabanza, y afirmará que estoy resentido porque quizá a mí no me llueve maná del cielo. Pues si usted fuera un fiel seguidor de mi tabernáculo "blogspotero" se daría cuenta de que recibo más puteadas que apretones de mano, y eso me mantiene contento, ya que así me doy cuenta de lo que de verdad piensa el público. Notará, también, que no enumeré la opción de "para señalar cosas que puedan mejorarse, o expresar su descontento con los publicado por el autor". Esto es porque, en el 96% de los blogs visitados, nunca encontré opiniones en contra de la entrada en cuestión.

Algún Helios o alguna Perséfone me crucificará exclamando que este engendro de Satanás está en contra de la libre expresión. Otra vez, mal. Yo defiendo el libre tráfico de pensamiento con la misma entrega que un varón luchando porque no lo conviertan en eunuco. ¿Qué es lo que quise decir, entonces? Es muy sencillo: antes de publicar un comentario en un blog de este tipo, procure, primero, masturbar su mente para que eyaculen sus ideas. La homilía ha terminado, podéis ir en paz. Amén.

Chepe

lunes, 21 de julio de 2008

Limosna espiritual

Buenas noches. Este día me siento preparado para tocar un tema que no es muy amigable para nuestros queridos esfínteres. Los pondré en contexto: he sido católico practicante desde que tengo memoria, lo cual implica ir a misa todos los domingos, confesarme así como se le hecha gasolina al carro (si no entendió, significa que lo hacía muy seguido), comulgar, asistir a las fiestas de precepto, etc. Sin embargo, paulatinamente he ido notando algunos patrones que no son para nada justificables, y los cuales me gustaría compartir con ustedes. Debo aclarar que no estoy buscando convertirme en un apóstata y en el caso de que necesitara ayuda espiritual, no estoy interesado en este momento. Punto por punto, iré listando mis argumentos:

1. El ritual: ¿Alguna vez ha entrado usted a misa con toda la intención de dar un servicio excepcional al Señor, limpiar su alma, dialogar con Él, sumergirse en el Misterio de las Sagradas Escrituras o, simplemente, sentir la santidad del ambiente mientras usted participa de la celebración, para darse cuenta de que no tiene ni tiempo dar gracias después de la comunión? No hay tiempo de interiorizar en las iglesias porque todo esta fríamente calculado. Claro, recuerde que hablamos de una Eucaristía común de cada domingo (Gracias a Sofía Cedillos).


Es posible que la organización de la misa sea perfecta en cuanto a logística se refiere, pero a la mayoría de feligreses les abate. Lo cual me lleva a...

2. Los sacerdotes: Usted lo sabe, y yo lo sé. Estos señores no dan una. ¿Por qué? Empezaré por lo que más me molesta. Reflexione después de leer lo que expondré a continuación. Acabo de escuchar el Evangelio, y me preparo para el sermón-enseñanza del señor que tengo enfrente; él comienza a hacer una síntesis de las tres lecturas, lo cual me parece acertado; sin embargo, el clérigo se extiende ad infinitum hablando EXACTAMENTE de lo mismo que acababa de leer, o lanza un comentario tan patético que uno se pregunta cómo el catolicismo puede permitir que esta gente se gradúe en teología. Ejemplo:

Evangelio: "...y ella les dijo: 'Hagan lo que Él les diga'. Al instante, Jesús ordenó que llenaran los cántaros con agua hasta los bordes. Luego, pidió al mayordomo que probará el contenido, y este, maravillado..."

Sacerdote: "Aquí podemos ver como Jesús convirtió el agua en vino. Él no quería, pero María lo puso en una encrucijada. Ustedes notan que el la llama 'Mujer', pero eso no es peyorativo(...) este fue el primer milagro de Jesús".

Muchos de ustedes dirán: "Vos no podés pedir una grandilocuente reflexión acerca de un pasaje de la Bibila tan falto de gracia como ese". Si usted pensó eso, está muy mal. No todos los sacerdotes son así, pero el gran bulto con el que tratamos semanalmente deja mucho que desear. Con ministros así, apóstatas y ateos tienen toda la razón en criticarnos. No somos los únicos que padecemos esto, para ser justos. Ya sea un pastor evangélico, luterano, anglicano, etc., todos sufren de esta misma epidemia de mediocridad.

3. La antipatía de los católicos: Seamos sinceros. Si cuando usted entra su iglesia encuentra dos bancas, de las cuales una tiene a alguien en ella y la otra esta vacía, ¿dónde se sienta? Claro, escoge la vacía. Aceptemos que no nos gusta estar a la par de extraños en misa. En el único momento en el que volvemos a ver a quienes tenemos alrededor es al momento de la "paz" y, luego de eso, volvemos a ser extraños otra vez. ¿No es ridículo? Saben, mis queridos compadres católicos, a veces criticamos el fanatismo de nuestros amigos que profesan la religión evangélica, pero confieso que deberíamos aprender un poco de su calidez con respecto a los feligreses de sus iglesias (no entiendo por qué si alguien es evangélico y se le pregunta su credo, dice "cristiano" y uno lo relaciona con ellos... somos un bagaje de incultos).

Como conclusión, debemos quitarnos ese pensamiento retrograda de que por ser católicos estamos "bien". Si usted grita a las cuatro esquinas del mundo que es un modelo de cristiano, es probable que no lo sea. No podemos andar dando la paz y comulgando, profesando que hay que respetarnos unos a otros, cuando criticamos otras religiones, no defendemos la nuestra con argumentos VÁLIDOS, ni mucho menos cuando no volvemos a ver a la persona que tenemos a nuestro lado en la banca. No estoy en contra de la Iglesia Católica. No soy un anticristo. Ni ustedes tampoco lo son.

PD: Es posible que extienda este documento, pero solo si lo considero necesario.

Chepe

viernes, 18 de julio de 2008

Una pequeña contribución.

Hola, mis queridos visitantes. Tengo otra petición que hacerles. Hay un grupo de personas, que conozco y que respeto y adoro muchísimo, que ha empezado un proyecto de ayuda a las personas de tercera edad en nuestro país.

Han dado el primer paso al crear un blog informativo acerca del tema, pero necesitan de nuestra ayuda. Si tienen tiempo, visiten el link que les proveeré a continuación, y dejen sus comentarios, dudas acerca del proyecto o, incluso, ideas que puedan ayudar a estos emprendedores. Cualquier cosa vale, y ellos están muy receptivos al sentir de la gente con respecto a esto.

En resumen, ellos buscan ayuda de empresas que puedan subsidiar beneficios (económicos, educativos, de salud, etc.) a las personas de la tercera edad de El Salvador. Si usted está dispuesto ayudar, o sabe de alguien que pueda estar interesado, por favor comente en el sitio http://www.esengsi.wordpress.com/ , o plasme sus ideas en la sección de comentarios de este blog.

Muchas gracias por su tiempo, de antemano un gran apretón de manos por las futuras visitas que estas personas esperan de ustedes.

Chepe


jueves, 10 de julio de 2008

Épica rauleana


En la funesta hora que la justicia divina,
¡ay, desdicha!, ¡ay, injuria!,
delineó los pasos de tu juventud agnóstica,
tú, Adeodato, no esgrimiste en reparos cabizbajos,
porque la espiritualidad mata, corroe, envejece,
estupidiza, convence, pero no eterniza, ni salva.

Lo ves así, y así lo sostienes; empalador clerical
en noches carnavalescas, gladiador del ateísmo
conscienzudo, defensor de la anti-dulía,
paladín del estoicismo, eterno entre ángeles caídos.

Enfundado en tu casco níveo, con tu barba de bárbaro,
tu resolución de bronce y tu espada de acero,
ateo del agnosticismo, ¡te saludamos!

sábado, 5 de julio de 2008

El estigma de las "Comunicaciones" - Parte I


Tengo una duda. Espero que ustedes, visitantes de este blog, puedan ayudarme a solucionarla. La pregunta es la siguiente:

¿Por qué la licenciatura de Comunicación Social, ya sea impartida en la "Matías", la UCA, la "Mónica", la "Nacional", etc., es vista con desdén por estudiantes o profesionales de otras carreras?

Si tiene tiempo de dar respuesta a esta pregunta -con lo cual yo estaré muy agradecido- siéntase libre de ocupar la sección de comentarios. Tenga o no tenga un pensamiento afín con lo planteado anteriormente, su contribución será valiosa. Me encargaré de leer las respuestas que vayan surgiendo, y todas serán tomadas en cuenta. Espero que ustedes, queridos cibernautas, puedan ayudarme en esta investigación que quiero llevar a cabo.

Nota: No importa si la idea que tenía en mente ya fue dicha. Hágame conocer su opinión. Lo que me interesa es saber lo que la mayoría piensa. ¡Muchas gracias!

jueves, 3 de julio de 2008

El libro "libre"

¡Se me ha ocurrido una idea fantástica! Hace un año, escribí un manojo de sandeces acerca del movimiento "Libera un libro". Voy a publicar ese texto aquí. ¡Espero que les guste! Nada de plagios, ¿de acuerdo? Otra cosa: antes de criticar, léalo bien para asegurarse de que haya entendido bien mis ideas.

La campaña del libro

¡Ah, cuánto gozo guarda un libro! Por favor, queridísimo lector, únase a esta alegría que los poros del intelecto disfrutan al encontrarse, frente a frente, con esos portales a mundos desconocidos, fórmulas fantásticas, lecciones para la vida y anárquicos cuestionamientos. Créame, fausto receptor, que nada me causa más regocijo que saber que el conocimiento se transmite poco a poco, acabando así con la ignorancia fanfarrona que se vive y respira en cada metro cuadrado del terruño nacional (siendo yo uno de esos ignorantes, para ser honestos y justos). Si me lo permite, déjeme tratar un evento fecundado con la nobleza y entusiasmo pertinentes, pero que carece del raciocinio necesario de parte de los participantes. Me refiero a la campaña “Libro libre”… o, ¿“Libera un libro”? ¡Bah! Eso es lo de menos.

Puede que usted, en este preciso momento, esté en desacuerdo con lo que propondré, lo cual es normal y comprensible: si gustos no hubieran, las jergas no se vendieran. Ahora, mi jocoso destinatario, permítame “liberar” las ideas que me asaltan la cabeza, pidiéndole, de antemano, que las medite de manera imparcial. Aquí voy:

- Afirmo que no se puede erradicar la falta de hábito de la lectura con este tipo de campañas, pues mientras los donatarios se enriquecen, los donantes se empobrecen.

- Afirmo y sostengo lo anterior, porque estoy seguro de que el 98% de los solidarios no ha leído más de 4 libros por su propia cuenta (mucho menos el que está donando, pues seguro es de los que asignan el colegio).

- Además, afirmo que, si ha leído algo, la selección del individuo entra en estas categorías: esoterismo, informática (panfletos sobre como jaquear mensajerías instantáneas, o uso del “photoshop”), Paulo Coelho, Nidia Díaz, documentos relacionados con el “Che” Guevara, Maxim, etc.

- Afirmo, también, que leer La Biblia, o incluso el Kamasutra, resulta más provechoso que los arriba mencionados, pues su carácter histórico es tan importante como su carácter sagrado.

- Afirmo que usted, en este preciso momento, puede estar pensando que Paulo Coelho es un buen escritor.

- Afirmo que usted tiene razón, pues es un hombre muy creativo al exponer sus ideas; sin embargo, sus libros no estimulan la capacidad comprensiva del lector debido a la fácil interpretación de su mensaje (nota: esto es ambiguo, y considerarlo como bueno o malo queda a su discreción).

- Niego estarle induciendo a que lea el “Geymonat mayor”, o algo de esa índole.

- Afirmo que regalar un libro de texto es comparable con regalar un directorio telefónico de hace diez años, por muy en desacuerdo que esté el mundo (estoy empezando a retractarme, porque al menos el directorio telefónico posee una pizca de valor histórico).

- Afirmo que no podemos enseñarle a alguien caminar si nosotros no sabemos mantener el equilibrio.

- Afirmo, con la “afirmación” anterior (valga la bendita redundancia), que no podemos instar a alguien a que lea un libro sin siquiera haberlo leído nosotros.

- Afirmo, por último, que el deshacerse de un libro es la peor ingratitud que se puede cometer contra el intelecto propio, y que hacerse la idea de que es un “acto de solidaridad” es una farsa más grande que Castro logrando la olímpica producción de azúcar de más de 10 millones de toneladas a finales de los 60.

Me sentiría contento de saber que usted está de acuerdo con, al menos, una de mis ideas; no obstante, si usted considera que lo que aquí se ha escrito es pura tontería por parte de un “antisocial criticón e ignorante”, o cualquier otra licenciatura que se me quiera atribuir, déjeme, aunque sea, dejarle con una frase muy bonita, cierta y útil. Hasta luego.

Una mentira es como una bola de nieve: cuanto más rueda, más grande se vuelve – Martín Lutero

José Mario Cornejo

miércoles, 2 de julio de 2008

"¿Por qué me quitó el 'naylon'?"

No pude evitar reírme de Norman Quijano al ver el papelón que montó en el redondel ese. Algunos aseguran que fue un show armado por el mismo Quijano, y otros lo montan en el caballo de prócer en defensa de los símbolos patrios (que a nadie le interesan en este país, que no me vengan a dar paja a mí).

De cualquier forma, uno se da cuenta de los asnos que quieren ir por la alcaldía. Por un lado, tenemos a la actual alcadesa, que lo único que ha hecho es poner banners verdes con su nombre y una estrella, complicarse la vida con los vendedores del centro y no arreglar el parque de mi colonia. El otro contendiente es un bobalicón que hace el ridículo montado en su bicicleta, arma berrinche por un "naylon" y se pone a bramar por algo que a cualquier salvadoreño le resbala -y los que reclaman que es una "traición", solo querían salir ante la cámara.

Clamor general: traigan a Héctor Silva.