martes, 1 de julio de 2008

"¿Qué pensás de la hipocresía?" Agárrate los huevos y decímelo a la cara.

Así comenzaste tu plática esta noche. Hipócrita. Hipócrita. Hipócrita. Si te das cuenta, hay un comentario donde uno de mis aludidos hace mención de haber hablado con vos. Ya sabía a lo que ibas, y aun así te escondiste bajo truquitos de niña quinceañera queriendo descubrir al novio "dándole baje". Podría decirte esto a la cara, inhumano, pero ya que querés pelear en mi cancha, te voy a dar atol con el dedo. Te pido que leas lo siguiente, pues por ser de mi familia te va un escarmiento mayor que a cualquiera, y que conste que no sos el primero al que le cae. Quería ir por partes, pero tu estructura escrita está desordenada, así que haré milagros.

Sí, este "texto" es una "crítica". Nadie te ha llamado ignorante, mi querido ignorante. Te califiqué de reactivo, si es que aun te recordás de lo que eso significa. Sí, hice lo que tenía que hacer y como debía hacerlo, y podés preguntarle a Diana, que está en el mismo foro en el que vos has venido a vomitar palabras, no, sandeces. Yo no quería "arruinarte" el espíritu, "Jugo", pues si bien es cierto que creo poco en los voluntarios de esta ONG, prefiero que vivás en carne propia algunas de mis experiencias. Solo así se aprende.

"Está comprobadísimo", "Ramiro", que tu teoría se desquebraja como carbón cayendo al suelo si te sitúas dentro del campo en cuestión, que es la zona marginal latinoamericana. Podés preguntarle a cualquier campesino salvadoreño, incluso uno beneficiado por este movimiento, lo que desea para los años venideros, y la respuesta de moda es: "Que el Gobierno nos saque de esta pobreza". ¿Te dice algo? Espero que sí.

Exacto, dejá que me entienda con gente experimentada como Godoy, Ute (o Amanda) y Diana, porque cuando recibo de tu parte comentarios como: "No, no puede ser así", no hay mucho que hacer. Lo peor es que me pedís formas de "solucionar el problema" que sean "100% humanistas", cuando, seguramente, no conocés el término humanista en su totalidad. Te he dicho hasta la saciedad que el enfoque principal para acabar con la desidia de la población -que se extiende desde la negligencia hacia talentos musicales (si, allí estas vos, porque sos muy bueno con la guitarra, y lo digo en serio), teatrales, literatos, etc.- es la educación. Techo es -y ya me duelen las yemas de los dedos de tanto digitarlo- una idea espléndida que, con buena administración, puede llegar a convertirse en algo grandioso.

No tratés de hacerte el "vergoncito" conmigo, retándome cuando me pedís un concepto de solidaridad mejor que el de "ustedes". No hables por todos, por favor.

"¿Te quitarias el pan de la boca para darselo a un heramano salvadoreño y saciar su hambre?¿Te quedarias con hambre tú?".... ¿Qué? ¿Fue eso necesario? Sé que tu pregunta es metafórica, pero como el contenido anterior es "básico", me voy a quedar en esa simplicidad, y te respondo: ¡Pues claro que lo haría, no sería la primera vez que me voy a dar comida al primer indigente que me encuentro por las calles!

Voy a citar, ahora, tu último comentario, para despedirme de vos y de este fantoche que has armado por gusto cuando ya todo se había terminado. Pero claro, no te dignas ni a leer lo que hemos tratado los "entendidos" durante tu husmeo en este blog. Bueno, dijiste lo siguiente:

"¿Todos necesitamos ganar no?Me gustaria escuchar tu respuesta a estas interrogantes y tu propuesta de como tendria que funcionar una organizacion humanistica, pero mas que todo me gustaria que la echaras a andar y que te dejes de estar criticando(lo cual a la larga no es algo productivo) y de estar violando la privacidad, la confianza y el respeto por la persona que con mucha confianza, humildad y admiración te entregó ese trabajo. No me parece justo que te regocijés pucblicamente en tus momentos de oscio con las conversaciones que entablas con las personas que "respetas" o "qerés"..."

Julio Rubén Trujillo, futuro licenciado en Economía de la Escuela Superior de Economía y Finanzas, quiero que me diga usted desde cuándo PUTAS la crítica no es productiva. Disculpame, pero es que vos sos, como dirían los españoles, un "pasota". Sí, quizá algún día forme mi movimiento, y quizá hasta trabajemos de la mano con Techo. Eso sucederá cuando todo este bien planificado, pues yo no me voy a tirar al agua sin un plan B, como vos.

Vamos, ahora, a mi parte favorita. ¿Qué privacidad he violado? ¿Qué confianza? ¿Qué respeto? Ah, es que el niño dice que yo publiqué su trabajo. Mire, qué mongol. ¿Dónde está ese texto, Julio? Lo siento, mi querido disidente del lenguaje, pero hice alusión a una plática que vos y yo tuvimos, no a ningún trabajo tuyo, que jamás en la vida publicaría por aquí. Por cierto, gran patán, por si no te has dado cuenta, ni siquiera hago mención de vos. Sos "Ramiro". Yo no me regocijo públicamente por una conversación tan banal como esa. Podría ocupar miles más entre vos y yo, de las cuales podrías reclamar porque allí sí, mirá, tu intelecto y tu falta de "humanismo" quedarían al descubierto. Tampoco hago blogs en mis momentos de ocio, no me comparés con tus amiguitos que, seguramente, crean espacios donde ponen fotos sacando la lengua y contando lo mucho que les gusto el concierto de Sin Bandera.

¿En qué momento he sido yo hipócrita en este blog, en mi trato hacia vos o en lo que se te pueda ocurrir? Jamás. Te he dicho las cosas que pienso de tus ideas y de la de los demás. En la crítica que hice ocupé un fragmento de nuestra plática para dar a conocer la forma de pensamiento de los nuevos voluntarios, que es algo que vos mismo has admitido. Nada tiene de malo. Si usé técnicas narrativas fue para hacerlo menos monótono, y ya. Después de pedirte que me dijeras si algo te molestaba, negando vos cualquier agravio de mi parte, para luego encontrar esta marejada de mierda, solo te define como algo: hipócrita.

P.D.: Te recomiendo que pensés lo que vas a escribir la próxima vez, pues la gente por la que me enteré de tu comentario te hizo trizas, muy a mi pesar. Enseñáselo a quien se te pegue la gana. Y como dicen los miembros de "pijazo.blogspot.com", si te pica, rascate.

José Mario "Cornejo Machado Palomares Canjura Henríquez Campos".

Respuesta pública:

¡Hola a todos!

Habrán notado el revuelo causado por cierto texto publicado acerca de una ONG de este país. Me he tomado la molestia de contestarle a cada uno de los participantes del pequeño foro que se hizo en la sección de comentarios.

Sepan que, como don Tony Vaca aquí presente, yo recibo sus comentarios y quejas con una sonrisa. Me encanta saber lo que la gente piensa. Sonrío aun más cuando me dan la oportunidad de atacar de vuelta. Admito que a tres comentarios les he tenido consideración, pues son inteligentes y bien pensados. A otros dos, sin embargo, les tuve que dar una lección "con sentido humano". Lean lo que les interese. Si leen todo, me harán llorar como niña de pre-kinder. Gracias y feliz día de parte de Tony Caca y mía.

A quien interese: si usted quiere conocer los comentarios originales de los cuales se derivan las sandeces que encontrará a continuación, revise la sección de "Comentarios" del texto "Un techo para mi país".

Querido Godoy:

Me voy a saltar hasta el tercer párrafo porque allí está lo que me interesa debatir. Lo que usted ha expuesto anteriormente son cosas archisabidas por mí, y no es necesario que exponga por enésima vez lo que pienso de las cosas que pueden mejorarse.

Primero que nada, déjeme contarle - o mejor dicho, aclararle- que la intención de mi plática con Ramiro no era hacerme una opinión de Techo, ni mucho menos dar a conocer al mundo la negligencia de este cerebro de anfibio. Mi intención era exponer lo que yo pensaba que podía mejorarse con respecto a algunas ramas de su proyecto que están un poco laceradas. Mi irreverencia suena destructiva, pero hay que pelar la cáscara para llegar a lo bueno del nance. A usted se le olvidó eso.

Tengo otra cosa que reclamarle: usted me tacha a mí de ignorante. Es una pena que, como usted afirma al final de su texto, no haya leído las demás entradas en mi blog. Es una pena, también, que este espacio se haya dado a conocer al público sin mi consentimiento, pues aún está en construcción. Antes de calificar a alguien como un retrograda, usted debería cuestionarse si conoce lo suficiente de esta persona, o investigar si los argumentos que se exponen están fundamentados.

La hostilidad, mi querido colega cibernético, es algo que terminará de despedazar su sueño si la emplea para defenderlo. No hay mejor arma que el estoicismo y la calma. Si no, usted se hace daño. E insulta a otros.

Está bien que usted se queme por lo que apoya. Lo admiro. Parece que, al igual que la niña Diana y la niña Ute, usted tiene buenas intenciones, no como la mayoría de mandriles con los que me ha tocado convivir en mis dos campamentos.

Le repito: mi crítica no es destructiva.

Tenga un buen día. Ojalá que no se torne como cierto par de sujetos que lo único que han causado en mí, con sus fecales argumentos, es aborrecimiento por su cuerpo de voluntarios que, con bandera en alto, dan a conocer su ignorancia. Hasta pronto, don Godoy, y le agradezco su visita.

Querida Ute:

Leí tu comentario más de una vez, te lo aseguro. No estoy prejuiciado, y trataré de argumentar los puntos débiles de lo que expusiste.

Aclaro algo: ya participé de dos de estos campamentos y no creo que el patrón se haya repetido por pura coincidencia. Ute, aparte de vos y algunos seres bienintencionados, a NADIE le importa el porvenir de las familias. Sí, yo sé lo del sondeo inicial y de lo horrible que es decirle que no a alguien que te pide una casa, casi llorando, porque no califica. Yo no estoy luchando en contra del proyecto, estoy luchando en contra de la negligencia de unos que lo ven como la panacea universal.

Con respecto a las "reglas básicas", son una farsa. Lo siento, pero en dos ocasiones he visto a mis compañeros vomitando, hablando sandeces y tambaleándose sobre cualquier fémina que se les cruce enfrente. No hay que mencionar la resaca del día siguiente. Un día entero me tocó a mí solo trabajar con tres mujeres de mi cuadrilla y el señor de la casa haciendo una zanja, pues mi otro compañero estaba tumbado sobre la pila de grava, y cuando se levantaba era para visitar a su novia en la otra cuadrilla.

Por respeto a las familias, decís vos. Respeto. ¿Te cuento lo que hizo una maravillosa persona de mi clase de BT, en ese entonces, que estaba cenando con nosotros? Lanzó un "¡guácala!" por la comida que las señoras del cantón nos habían venido a preparar. Ellas estaban frente a nosotros. Respeto no hay.

Me alegra que lloraras. Admito que me sentí feliz por la niña Irma y sus niños cuando le entregamos la casita -que como anécdota, te cuento que debido a la mala logística, tuvimos que esperar hasta las ocho de la noche con la familia porque las llaves no estaban a la hora de la entrega. Yo sé que se construye hombro con hombro... jajajá, me doy cuenta de que todos ustedes obviaron la parte en la que menciono que yo ya participe en dos campamentos. Típico salvadoreñismo, solo nos rascamos donde nos pica.

Ute, con respecto a los proyectos que se mueven a raíz de los jóvenes de Techo, y para no repetir lo que escribí un par de veces ya, te recomiendo que leas la respuesta que doy a dos individuos que también plasmaron sus comentarios.

Aparte de la melosidad de tus balbuceos finales, estoy convencido de que el proyecto y vos son como uña y carne. Voy a darte un consejo, que no espero que sigas: antes de contestar un post, te pido que lo leas detenidamente, pues te hubieras ahorrado muchas palabras de haberte fijado que tu servidor ya ha sido parte de esa legión a la que pertenecés.

Con respecto a lo del tono, tranquila. Has cumplido con la regla número uno para rebatir un comentario: combatir la opinión respetando al emisor. Trabajá para mejorar flaquezas. Esas flaquezas que quizás vos no, pero otros -como yo- han vivido y han terminado por alejar a voluntarios. Recordá que la acción sin planificación está dispuesta a la perdición. Ción. Ción. Ción. Ah, la cacofonía es delirante.

Querida Diana:

Gracias por tu comentario, Diana. El "voseo" que empleo contigo es porque te conozco, pues estoy seguro de que fuimos el año pasado a Tecoluca con la ESEN.

Sé que estás muy metida con la causa. Lo respeto. Vos sabés bien que lo que expuse acerca de los lineamientos que la mara no sigue es muy cierto. Las borracheras abundan, la virilidad flota en el aire, y la gente llora falsamente. Ambos lo vimos. Algunos líderes de campamento*, junto con El Enano (que bebió su poquito), dijeron que era permitido ingerir bebidas alcohólicas, pero con moderación. ¿Qué pasó esa noche? Una niña, la "Rovirita", cae desmayada por mucho tomar y fumar. La organización está mal, muy mal.

No tengo mucho que decir, pues sos de las pocas personas, si no es que la única, que con meros argumentos (como debe ser) ha confrontado mi crítica. Disiento en algunas cosas, pero son puntos que pueden mejorarse. Te mando un saludo y un abrazo, aunque seguramente no recordas quién soy.

Si usted no es la persona aludida, la felicito por su ponencia. Eso es en serio. A veces, deberíamos seguir el ejemplo de personas como el "maitro" de mi foto. Usted va en buen camino. ¡Adelante!

* = Editado. Reconozco mi error, pues no fuiste vos la que dio permisividad para el flujo del alcohol.

Querido prestamista:

Con respecto a la palabra eslogan:

"Eslogan: Fórmula breve y original, utilizada para publicidad, propaganda política, etc." - RAE.

Con respecto a la palabra nombre, elegí la definición más apropiada de las varias que aparecen:

"Nombre: El que se aplica a personas, animales o cosas que pertenecen a una misma clase, especie o familia, significando su naturaleza o sus cualidades" - RAE.

En todo caso, el título del movimiento es un eslogan, ¿no? Y antes de que me salga con "pero allí dice publicidad, propaganda política", yo le recuerdo que el "etc." que usted encuentra indica continuidad en los ejemplos de las cosas a las cuales se les aplica un eslogan. De cualquier manera, solo quería aclararle eso, que ni venía al caso.

¿Sabe algo? Gracias por decir que mis aportaciones son rescatables, y tiene razón: me quedé corto al exponer mi punto. Recuerde que transcribí literalmente una conversación que tuve con cierto personaje, cuyas pocas luces no le permitirían entender más de lo que le expliqué en ese momento. Sí, yo sé que ustedes dan asistencia post-construcción. Sí, yo sé que ustedes se reúnen con la comunidad beneficiada antes y después. Amén. Amén. Amén. Eso está bien. También es cierto que es absurdo que alguien se vaya hasta un lugar remoto para darse cuenta de lo mal que estamos. No hay ninguna duda, y está en lo correcto.

Sus ideas eran bastante reflexivas, hasta que llegó al segundo párrafo, donde cometió un error garrafal. Me llama analfabeta. Mire que chistoso. Por lo menos el primer individuo me califica de ignorante, lo cual parecería más apropiado. En cambio, usted, emulando a cualquier asno altivo y pedante que insulta como si estuviera en una taberna, me llama analfabeta. Me llama así alguien que pretende escribir bien, pero que da pena en la puntuación de sus párrafos (confunde comas por puntos y seguidos), no tilda pronombres personales ("tu lo necesitas") y que predica que el nombre de su institución NO es un eslogan. ¡Puta, pues!

He tratado de concentrarme al máximo luego del revés anterior. Prosigo.

Mi querido prestamista del intelecto, usted menciona que los diversos servicios que prestan van más allá de la casita construida. Le cuento que, después de las susodichas construcciones, esperé un tiempo prudencial para acercarme a las comunidades a las cuales había ido a hacer mi "labor humanitaria", que eran la comunidad El Cristal (creo que así se llamaba), en Tecoluca, y otra comunidad cuyo nombre no recuerdo ahora, que estaba en Talnique. Pregunté a algunas personas cómo se sentían luego de haber recibido sus casitas. El clamor general fue que, si bien era cierto que les era útil para guardar sus "cachibaches", sentían que se les había olvidado. Sí, hubo intentos de alfabetización y todo lo que mencionó usted, pero no se tomó en cuenta a toda la comunidad. No lo digo yo: lo dice esa gente que en su día recibió las llaves de su casita, un diploma, y unas tijeras para inaugurar su nueva vivienda.

Vuelve a tener la razón, sin sueños no hubieran milagros.

"Se nota el cambio que dan luego de conocernos: se rebuscan por trabajar más, mandan a los niños a la escuela, se unen como familia, se les ve más felices y, sobre todo, AGRADECIDOS".

Yo sé, yo conozco eso, lo he visto. Claro que van a estar agradecidos, mi querido filósofo, eso es obvio. No obstante, ¿cuánto cree que durará el esfuerzo que se hace? Mire, deje que YO le hable en términos económicos, ya que usted falló miserablemente. Se lo pondré fácil. Usted proporciona una casa, y con eso hace que los recursos destinados a ese objetivo virtual se ocupen en otras cosas, como por ejemplo, la educación de los niños. No ha tomado en cuenta un detalle, y es que cuando usted proporciona una casa, las personas deben preocuparse ahora por gastos de luz y agua, por poner dos casos. Citando a un buen amigo mío: "Imaginate que yo agarro a un niño en el colegio, y le provoco un raspón. Su papá lo cura cuando llega a casa. Yo, al siguiente día, le causo otro raspón. El papá no puede pretender solucionar en problema, o al menos, aminorarlo, curando la herida día con día, pues esta se hará más grande conforme pase el tiempo, llegando a ser nociva para la salud del niño". No tengo que explicar eso, ¿o sí?

Otra cosa: el Estado jamás se preocupará por la educación de la gente si esta no muestra interés. No es que yo sea partidario de izquierda, para nada, pero a veces creo que una dictadura como la cubana vendría bien, pues se obliga a la gente a asistir a la escuela... Ah, ¡si usted viera! Los cubanos son gente tan instruida y agradable. Pero como solo a palos queremos lo latinoamericanos...

Para terminar: siga con su sueño, es interesante y sé que, si no es usted, alguien más lo va a lograr. Ese es el punto. Deje un legado, pero antes planifíquelo bien.




Querido acaramelado:

Déjeme suspirar hondamente antes de empezar con usted, mi querido pimpollo. *Suspiro*. Muy bien. Primero que nada, y esto es un consejo para sus fines "blogueros", voy a señalarle algo para que usted no pase de payaso ni haga el ridículo con quienes leen en su espacio personal.

Consejo: no se agrega "s" al final de los verbos conjugados en segunda persona del pretérito perfecto simple. En otras palabras, no se dice "dijistes", ni "trajistes", ni "prometistes", ni ninguna que a usted, mi terroncito de azúcar, se le ocurra vomitar o digitar.

Además, no soy ningún "stranger", pues firmo bajo el mote por el cual todo el mundo me conoce. Mi nombre es José Cornejo, y no necesito bautizarme bajo ninguna frase carente de inteligencia, pseudónimo que denote (no que connote) homosexualidad o falta de sentido común, o nombre ajeno.

No quise empacharme con usted, querido X (porque usted sí que es un "X", y me rehúso a etiquetarlo por su "blogapodo"). En fin, permítame citar su pregunta, para así contestarla de la manera más concisa posible:

"¿Cuál es tu super aporte a la sociedad que criticas con tanta osadia o acaso tienes una mejor idea ?"

Bueno, mi niño, como usted sabrá, la crítica a la sociedad en la que se vive es parte del crecimiento intelectual de ser humano. Mi aporte momentáneo es no ser ovejita ni creerme todo lo que me quieren zampar en un supositorio. Con respecto a que si tengo una mejor idea: sí, la tengo. ¿Cuál es? Se la voy a comentar de forma superficial. Siempre he sido partidario de que lo que le falta a este país es educación. La gente espera que las soluciones las traiga el nuevo gobierno, porque así les han enseñado, a creerse todo lo que se dice. El nivel intelectual (ojo: no cultural) está por los suelos, y MI sueño es formar un grupo de jóvenes que, en vacaciones o en fines de semana, se dediquen a viajar a los cantones y proporcionar alfabetización a esas personas que así lo deseen. Mucha gente está de acuerdo con la idea. Otro grupo, no. ¿Por qué cree usted que no la aceptan? La respuesta la va a encontrar en un post dirigido a otro de mis admiradores.

Repito: la idea del campamento que ustedes defienden a capa y espada es nobilísimo, pero la organización es mediocre. Nuestro país necesita a esos "sin frontera" que tanto bien le hacen al mundo. Pero no de la forma en que se hace. Yo ya fui a dos campamentos y quedé asqueado.

Otra cosa quiero decirle, ya para terminar: usted afirma que es fácil hacer una entrada en un blog, pero difícil aportar algo a la sociedad. Debo admitir que tiene razón. Las personas que arriba me han llamado "ignorante" y "analfabeta" han hecho más por defender la causa que usted. Yo lo respeto como persona, pero su opinión, por la forma en como está estructurada y por el nivel comunicativo que presenta, es practicamente nula. Sin embargo, le agradezco su visita al blog, y espero que disfrute su campamento, pues allí podrá lucir su bronceado.