viernes, 5 de septiembre de 2008

Reflexión carente de importancia

Buenas noches, amigos. Debo disculparme ante los y las fans -que no tengo- por mostrar tan mugriento aspecto al no haberme rasurado para la foto que me tomé hace unos minutos. La razón por la cual no recurrí a alguna imagen del museo de Louvre para esta entrada fue porque me pareció más adecuado zampar mi carota debido al tema que voy a tratar (no se preocupen, volverán en la próxima). No será muy larga, lo prometo. Al menos, esa es mi intención.

Me di cuenta, después de una conversación que tuve con una amiga, que yo no tengo pasiones en la vida. Con esto me refiero a aquello con lo que uno sueña despierto, por lo que uno estudia, pelea, etc. ¿Caso extraño, no? Por lo general, desde temprana edad ya tenemos definido qué queremos hacer en la vida, desde ingenieros a cargo de grandes contrucciones, literatos conmoviendo al mundo con sus obras, juristas intimidantes ante los ojos de sus demás colegas, médicos que logran dibujar sonrisas luego de una operación, hasta comunicadores elocuentes con su propio espacio televisivo, y la lista puede seguir.

"José / Chepe / Mario, ¿cómo es posible que, después de 19 años, vos no sepás que hacer con tu futuro?" Eso es algo que va mucho más allá de lo que yo puedo discernir en este momento. A la gente le extraña que un troglodita como yo no tenga respuesta a una pregunta tan simple, pues -según algunos- soy una persona "intimidante y segura de sí misma". Gracias, pues. No me considero ninguna de esas dos cosas, pero creo que no puedo evitar causarle esas sensaciones a mis contemporáneos.

Sin embargo, he intentado justificar mi posición de aparente pasotismo ante esta interrogante. Aclaro que no quiero dogmatizar nada ni mucho menos que usted piense que yo lo estoy queriendo adoctrinar. Afirmo, también, que es posible que esta entrada tenga un aire de "corriente", lo cual, por desgracia, no podré evitar. Con eso de lado, puedo empezar a hablar carburo. Tener una pasión en la vida puede ser tan positivo como nocivo. Si solo rascamos el cascarón, sentenciamos que la parte positiva incide en la superación personal, intelectual y -a veces- espiritual de la persona en búsqueda de su objetivo. ¿Qué hay de la nociva? Pues es todo lo contrario. No me negará usted que ha escuchado a un conocido decir alguna vez, por ejemplo: "Yo estudio letras, pero nunca podré ser un gran cuentista". Peor aún, aquel que sentencia: "Estudio derecho porque mis papás jamás me dejarían estudiar medicina".

¿Qué nos queda, entonces? Profesionales capaces (supuestamente) con un vacío emocional, o "huevones" que sueñan con cumplir sus sueños bohemios, o hijos rebeldes que odian a papi y mami por no dejarle viajar al país de su elección para "ser feliz". Los más peligrosos, no obstante, son aquellos que dicen estar viviendo su fetiche, cuando es un total engaño. No, no los llamo "fracasados", pero hay que ser realistas; metaleros, "rastas" y rockeros: no son paráclitos de la música solo por tocar ante pseudo bohemios y clientes casuales en "La Luna"; miembros de la "Juventud Arenera", militantes de la "Brigada Limón", "Regimiento Shafick", "UBRAESS", "FREBESS", AGEUS, y demás: los primeros no están cambiando el país mientras le riden culto a D'Aubuisson mientras cantan su himno hasta que las amígdalas se inflaman ni asistiendo a sus inservibles clases de amansamiento intelectualmente no viril donde lo más importante es ver quien lleva las ropitas más caras y de moda, ni lo segundos tampoco mientras organizan marchas que a nadie le importan, causando daños a la propiedad privada, otorgándole hiperdulías estúpidas al Che Guevara, ocupando gorras que dicen CUBA a un costado, dejándose crecer la barba, promocionando una "revolución" de la que, seguramente, sus retrogradas mentes ni siquiera tienen la menor idea de cómo se puede hacer de forma efectiva y, lo que es peor, celebrándole hasta las cagadas públicas a Mauricio Funes; organizaciones feministas en pro de la aceptación de la mujer en la sociedad: no fomentan la dignificación de las mujeres cuando las amaestran para que se sientan superiores a los hombres, ni cuando enseñan a cómo golpear de diferentes formas al marido si este "no se porta como debe" (risas). Etcétera, etcétera, etcétera.

Cabe admitir que hay gente cuyos ideales son los que acabo de mencionar anteriormente. Con ellos (y ellas, no vaya a ser que me caiga el tropel de rábidas mujeres), no me meto. Tampoco lo hago con aquellos cuyos pasatiempos se centren en estas actividades.

Por tanto, he decidido que la vida es demasiado generosa como para reducirla a una sola pasión. A mí, por ejemplo, me gusta actuar, cantar, tocar intrumentos, hablar en público, deleitarme con una sublime historia en un videojuego, leer un libro en el momento preciso y, por supuesto, escribir sandeces en este blog.

Lo que era una mera visita al "Santísimo" se convirtió en un culto dominical, por lo cual les ruego una disculpa. Me despido de ustedes, y espero que pasen una feliz noche.

¡Saha ahaha!

Chepe

PD: De lo que estoy seguro en esta vida es en que yo terminaré siendo asesinado.

PD 2: Si ustedes leyeron hasta aquí, les prometo rasurarme la cara para luego frotar mi suave piel con olor a loción Gillette en la suya, terminando con excitantes y tiernos soplidos en sus orejas.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

No soy el único que le tiene miedo a las organizaciones "feministas" entonces.

Anónimo dijo...

me parece lo de rasurarte, pero hasta allí... y a pesar de insultantes criticas, tenés tantísima razón en la mayoría... por lo menos cuando hablas de los "partidos" o las imagenes de las personas...

Anónimo dijo...

no me parece que no tengas aspiraciones, al contrario se que tu sabes lo que quieres de la vida... espero en un futuro leer tus notas como periodistas se que serás grande....

besos

Nadie dijo...

Llegué hasta el final. ¿Cumplirás la promesa?

Otoniel Figueroa dijo...

Ahhh cornejo
usted se va de AQUÍ para ALLÁ

Anónimo dijo...

seguramente estoy fuera de tiempo con el comentario .. lo que si estoy segura es que desde mucho tiempo antes de esto ya sabias lo que ibas a ser.. y nadie pudo estar mas seguro de eso.. lo que haces lo haces muy bien!
estoy de acuerdo contigo en todo.. efectivamente te faltaron las melidas... cuando tocas el tema?
un abrazo

tu fan (BH)

Anónimo dijo...

ya ha pasado tiempo desde este comentario solo quiero decirte que se que seras grande en lo que has elegido, porque te gusta¡¡¡ tamucho